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El tiempo pasa y estos chicos malos a los que se los acusaba de ser satánicos y de reventar pollitos sobre el escenario ahora ayudan a sus fans más necesitados. Eso fue lo que pasó con Kiss. A la banda la contactó el programa Extreme Makeover: Home Edition, que construye casas para gente que no tiene y envía una carta para que los elijan.
Así fue como una familia con cuatro hijos se contactó con el show. Eran todos fanáticos de Kiss y hasta habían armado una escuela de música gratuita en su hogar a la que asisten 200 alumnos, pero la edificación se estaba viniendo abajo. Y mientras los del programa armaban la casa a nuevo, la familia Wagstaff viajó hasta Tulsa, Oklahoma, para conocer a Kiss.
Además, la familia recibió 100.000 dólares en instrumentos Gibson y hasta la famosa pintura para que los alumnos de la escuela toquen las canciones de Kiss como se debe, con la cara pintada. Y bueno, dicen que con los años todos se ablandan. No te pierdas el video de Kiss.
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