 Morrisey se contactó con sus abogados para que hicieran todo lo posible y así evitar que un programa de radio transmitiera al aire un demo que grabó varios años atrás.
Habían anunciado que la grabación saldría al aire por una radio de la BBC, pero finalmente eso nunca ocurrió porque los abogados del músico amenazaron con iniciar acciones legales. Stephen Street, productor del programa en cuestión, escribió en su web que se encontraba sorprendido la actitud de Morrisey ya que otras estrellas como Paul McCartney, Bruce Springsteen y Phil Collins se habían puesto muy contentos al esuchar sus primeras grabaciones en ese segmento del programa.
La relación entre ambos surgió años atrás, cuando Street participó como productor y co autor en el álbum debut como solista de Morrisey, Viva Hate. De aquel trabajo surgió la grabación que desató el problema.
“Aparentemente su cliente se encontraba horrorizado porque se transmitiera al aire ese material. No puedo entender en absoluto esta forma de pensar. Durante todo el programa estuve orgulloso de Morrisey y tenía toda la intención de demostrar que incluso grabado en un cassette de cuatro canales él suena genial”, explicó Street.
La idea de la sección del programa es demostrar cómo una canción pasa de ser algo rústico a algo terminado.
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