
No es una novedad, pero vale la pena recordar que Morrissey es una de las gargantas más personales del pop. Ungido en los albores de los ’80 al frente de The Smiths, el muchacho (en rigor un señor de casi 50 años) entró en buena forma al nuevo siglo y, casi una década después, sigue dando batalla con buenos discos como arma principal.
Si en You Are The Quarry (2004), Morrissey enganchaba a partir de canciones como First of the Gang To Die o Irish Blood Enligsh Heart, y en Ringleader of the Tormentors (2006) lo hacía con You Have Killed Me, en Years of Refusal, su nuevo disco, te atrapa desde el vamos con Something is Squeezing My Skull, I´m Throwing My Arms Around Paris, la cabalgata de One Day Goodbye Will Be Farewell; o It´s Not Your Birthday Anymore, canción que pondría a mirar de costado a los mismísimos Bono y Chris Martin.
Sin ser especialmente rockero, pero sin alejarse demasiado de las guitarras, Morrissey sabe apretar el acelerador. Se envuelve en armonías y arreglos efectivos a los que decora con su ya reconocida garganta, mezcla de crooner y pop legend atormentada. Canciones que, aun yendo a ritmo sostenido, huelen a melancolía, a día gris sobre la isla de la Reina Madre, un fin de década áspero pero sin llegar al bajón terminal. Es melancólico y hasta quizás angustiante, sí, pero con una sonrisa cínica en los labios. Casi treinta años después de la irrupción de los Smiths, Morrissey muestra con Years of Refusal que aún transita con soltura la autopista de las grandes melodías y las canciones certeras.