
Seamos claros desde un principio -y para no tener que volver a esto en un futuro-, los Peppers sin Frusciante no son lo mismo. Digan lo que digan, piensen lo que piensen, la guitarra de John era por lo menos un 25 % irremplazable de la banda. A pesar de esto, los Red Hot se las ingeniaron de la mejor manera para cubrir ese espacio con Josh Klinghofer, un amigo del ex guitarrista que estudió de principio a fin su técnica y demuestra tema a tema que fue la mejor elección que el grupo podría haber hecho. Dejando esto de lado, uno puede sentarse tranquilo y disfrutar de
I’m With You como lo que es: un gran disco de rock.
Cinco años tardaron los Peppers en decidirse a entrar a grabar un nuevo álbum, pero la espera sin dudas valió la pena.
I’m With You es un disco de esos a los que la banda nos tiene acostumbrados, plagados de hits, mezcla de rock y funk, baterías al palo y uno de los mejores bajistas de la historia (¡que el rock lo juzgue!).
Es imposible que a uno no se le escape una sonrisa cuando escucha nuevamente la voz de Anthony Kiedis salir de los parlantes o los auriculares. Suave y extraña a su vez, pero con esa esencia característica que la distingue a kilómetros de distancia y hace que cada tema tenga el sello personal del cantante.
Los bombos de Chad Smith marcan el ritmo de Monarchy of Roses, tema que abre esta bomba de tiempo y que estalla gracias a al dúo rítmico que encabezan el baterista y Flea (un dúo que se luce varias veces a lo largo del disco como en
Ethiopia y
Factory of Faith).
El clima baja un poco para canciones como
Brendan’s Death Song y
Police Station, que muestran una nueva y desconocida faceta para muchos que tiene más que ver con este “nuevo nacimiento de la banda” del que tanto hablaron en notas y entrevistas a lo largo del año. Parte de este cambio demuestra el crecimiento y la madurez de la banda para salir de un momento tan difícil (la salida de uno de los pilares del grupo) y poder apostar por nuevos ritmos que eran desconocidos hasta el momento (en gran parte gracias al agregado musical de Josh Klinghofer).
Aún así el clásico funk-rock característico de los Peppers no se pierde en este nuevo trabajo, que gracias a temas como
Look Around,
Even You, Brutus? (una mezcla de rock, funk y soul tremenda) y
Did I Let You Know, canciones que mantienen bien alto el espíritu de los Red Hot Chili Peppers.