
Después de cuatro años sin editar un material con canciones nuevas –hace dos lanzaron
Normalmente Anormal, el primer DVD que repasa la historia de los uruguayos- La Vela Puerca presenta su quinto álbum de estudio. Se trata de
Piel y Hueso un disco doble (para ellos es uno y medio y no dos) que muestra de manera exacta las dos facetas de la banda que mostraron en sus placas anteriores y fundamentalmente en los toques en vivo: su costado más visceral y rockero por un lado y el otro (6 canciones) en formato acústico, en un plan más reflexivo y melancólico.
Con la salida de
El Impulso (2007) los uruguayos se inclinaron por un sonido en el que predominaban los potentes riffs eléctricos, más oscuro y retorcido por momentos que marcó un cambio significativo en su carrera. En
Piel y Hueso volvieron al palo y palo. Canciones directas, contundentes y concisas (la mayoría no superan los 3 minutos) que se acercan más a su costado punk, aunque con los característicos arreglos de vientos marca registrada de LVP. Propio de la evolución de la banda, logran conjugar la energía del inicio con la distorsión del último tiempo. Como depurando su propio perfil, abandonaron el ska/reggae del
Deskarado y lo encriptado de
El Impulso para conseguir el punto justo.
Discutir lo que es injusto / destruir / luego nacer, tira
El Enano en
Sobre la sien, la canción que abre el fuego y que pinta de cuerpo y alma la prosa contestataria de los uruguayos.
La Teoría, elegida como el primer corte es uno de los puntos altos, aunque la perla sin dudas es
Todo el karma.
Polidoro, del
Cebolla Cebreiro, que reivindica a los indios charrúas es otra de las destacadas.
La otra parte –bautizada por el propio Teysera como Piel- son apenas seis canciones acústicas (ya habían experimentado en este formato en temas como
Zafar,
Semilla y
Para no verme más, entre otros) con relatos algo más extensos dispersados en la reflexiva
Se a dónde ir, la calidez de
Hoy, los arreglos de cuerdas de 3 minutos y el puñal al corazón de
Réquiem por vos, la canción dedicada a Ossie Garbuyo, cantante de Bufón, que se suicidó en 2009.
Piel y Hueso define con exactitud las intenciones de una banda de más de quince años que elige esta vez no innovar y extraer lo mejor de sí en este compendio de dieciocho canciones que van de un extremo a otro. Sino, miren el arte del álbum, toda una explicación de por donde va la cosa.